Resumen Unidad 3

UNIDAD 3

 

Texto: “Teoría de Comunicación de masas”, Melvin  De Fleur.

La Interdependencia es tomada por autor como vínculo conceptual para identificar las interconexiones entre los medios y otros decisivos sistemas sociales. Son relaciones de necesidad mutua entre ambos. Las relaciones entre los medios por un lado y los grandes sistemas sociales, por otro, son interdependientes porque ninguno de ellos podría alcanzar sus respectivos objetivos sino pudiera utilizar los recursos del otro.

Los medio controlan recursos de información y de comunicación que los sistemas políticos, económicos, y otros sistemas considerables necesitan para poder funcionar con eficacia en sociedades modernas y complejas. Pero los medios de masas necesitan de recursos controlados por estos sistemas para su función.

A partir de esta red de relaciones entre los medios y los sistemas sociales queda determinado el papel social de los medios y por lo tanto la forma en que los individuos utilizan (dependen) de los medios.

Los individuos (norteamericanos) utilizan los medios para fines individuales: ser un ciudadano informado, adoptar decisiones sobre su voto, y enterarse de nuevos hechos en materia recreativa, en medicina, moda, etc.. Los individuos no pueden controlar ni determinar el tipo de mensajes que diseminan los medios, como tampoco pueden controlar los que no se diseminan. Encontramos a los medios como un sistema preexistente que ha establecido relaciones con otros sistemas. Podemos decir, dice  De Fleur, que las relaciones interdependientes de los medios con otros sistemas sociales determinan la naturaleza y el alcance de cómo los individuos pueden apoyarse en los medios. Este uso de los medios está afectado por las características sociales e individuales de los individuos y sociedades.

La base definitiva de la influencia delos medios se encuentra en la naturaleza de las independencias entre ellos y otros sistemas sociales y en cómo en esas tales interdependencias se moldean las relaciones público y medios. Se propone un a relación tripartita, públicos-medios-sociedad que es la que en forma más directa determina muchos de los efectos que los medios ejercen sobre las personas y la sociedad.

El autor clasifica las numerosas formas con que los integrantes del público  dependen deL sistema de medios para satisfacer sus objetivos de información: son la necesidad de comprender el mundo social propio, la necesidad de satisfacer sus objetivos de información, la necesidad de actuar de manera significativa y eficaz en ese mundo, la necesidad de jugar, de una satisfacción expresiva o de fuga frente  a los problemas cotidianos y las tensiones. Cuanto más sea la necesidad en esos asuntos cuanto mayor será esta dependencia, mayor es la probabilidad de que la información suministrada llegue a alterar varias formas de la cognición, los sentimientos o la conducta del público.

Un factor de dependencia se da cuanto mayor sea la cantidad y el centralismo de los servicios específicos de información que aporte un medio, mayor será la dependencia a este.

Otro factor de dependencia se da cuando en la sociedad de hace presente un alto nivel de cambio y conflicto. Las sociedades en una etapa de modernización experimentan altos niveles de conflictos, lo que lleva a un rápido cambio, hasta que se producen adaptaciones sociales que reducen el conflicto y promueven una estabilidad estructural.

El potencial de los mensajes de los medios consignan una gran gama de efectos cognitivos, afectivos y de conducta . Este poder será incrementado cuando estos servicios se instalan en una sociedad con un alto nivel de inestabilidad estructural, debido al conflicto y al cambio.

Texto: “Usos y gratificaciones de la comunicación de masas”. Eliu Katz, Jay Blumler y Michael Gurevitch.

El interés por las gratificaciones que los medios aportan a su público se remontan al comienzo de la investigación empírica sobre las comunicaciones de masa.         

La corriente de usos y gratificaciones se caracteriza por utilizar como punto de partida al consumidor de los medios,más que a los mensajes y efectos de estos. Se analiza la conducta del receptor, explorando la experiencia directa con los medios de masas. Los receptores son usuarios activos del contenido de los medios y la propia conducta individual los lleva a la búqueda continua de crear, a la vez que gratificar necesidades.

Las necesidades pueden o no ser derivadas derivadas no sólo del contenido de los medios, sino del propio acto de exposición ante un medio.

Teniendo en cuenta dichos procesos se facilita una perspectiva de observación dinámica de la totalidad de los factores incluidos en el consumo de medios. Se facilita la comparación entre diferentes medios y sus contenidos así como también la misión de los mismos.

 El enfoque de Usos y gratificaciones “representa un intento para explicar algo sobre la forma en que las personas utilizan la comunicación, ente otros recursos de su ambiente, para satisfacer sus necesidades y conseguir sus objetivos”. Se plantea que una teoría de la comunicación no debería dejar de tener en cuenta “el vínculo existente entre las formas n que los públicos utilizan los medios y las restricciones que afectan a los productores, reconociendo que entre tales restricciones figuran las necesidades y objetivos del público.

Esta corriente entiende que hay que pensar las “instituciones de la comunicación de masas en función de las exigencias de los públicos”. Además, se postula que es la combinación de “disposiciones psicológicas, factores sociológicos y condiciones ambientales” la que determina los usos específicos de los medios por los miembros del público.

El receptor es considerado como un sujeto activo que se enfrenta a los medios masivos en función de unos objetivos previamente planteados. Esta sería una actividad específica que responde a necesidades específicas y que tiene como fin la gratificación de las mismas. Este proceso está determinado por la elección de dichos medios para la satisfacción de la necesidad entre un abanico de múltiples alternativas posibles. Se plantea que existen ciertas expectativas que definirían ciertos tipos de contenidos deseados de recibir de parte de los medios.

Es fundamental la idea de la existencia de disposiciones psicológicas y papeles sociales que hacen que el espectador experimente la sensación de satisfacción de alguna necesidad al hacer uso de los medios.

En ese proceso interactivo, el sujeto espectador es conciente de hacer uso de unos medios en relación con una necesidad de corte personal o social, debida a inquietudes emocionales o del contexto, de acuerdo a percepciones, papeles y valores. El sujeto racionalmente tendría la iniciativa de vincular la gratificación de la necesidad y la elección de los medios sin que ocurra un efecto lineal que el contenido de los medios pueda tener sobre las actitudes y la conducta. El receptor sería el que determina la existencia o no del proceso de comunicación. El miembro del público se ocupa de seleccionar activamente lo que quiere. Es esto lo que permite gobernar esquemas diferenciales de exposición, presentar exigencias a los comunicadores que éstos deben satisfacer para conseguir sus propios objetivos, y mediar el impacto de los efectos. La opinión de los consumidores tendría entonces un peso y un poder determinante sobre los medios.  

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